Los 8 pasos del aprendizaje de la música

Según Gordon y otros, el proceso natural del aprendizaje de la música sigue unos pasos que son similares a los que seguimos para aprender el lenguaje. En esta entrada intentaré esbozar, de manera muy resumida, cuales son estos pasos, dejando para más adelante una explicación más detallada.

Gordon considera que el proceso natural es el más eficaz, y si se siguen los pasos en el orden que él propone, se respeta este proceso. Cada vez que al alumno se le presenta un nuevo concepto, hay que seguir el mismo orden, que consiste en:

  1. Experimentar “en directo” y de manera práctica el nuevo concepto y contrastarlo con otros conceptos ya conocidos, hasta poder distinguir fácilmente el nuevo de los otros.
  2. Ponerle un nombre al nuevo concepto.
  3. Reconocer auditivamente el nuevo concepto en pasajes musicales ya conocidos y después en pasajes no familiares.
  4. Improvisar pequeños fragmentos musicales utilizando el concepto nuevo.
  5. Si fuera el caso, asociar el concepto nuevo con su correspondiente símbolo escrito.
  6. Contrastar el nuevo concepto escrito con otros ya conocidos, también escritos, y escribir ejemplos ya conocidos del concepto nuevo.
  7. Llegar a generalizar sobre el concepto, utilizándolo en todo tipo de circunstancias.
  8. La teoría del concepto sólo se aborda cuando el alumno esté en un momento de su desarrollo en que puede manejar fácilmente la abstracción – no se recomienda antes de los 10 años, mucho mejor a partir de los 11-12. Antes de esta edad la mayoría de los niños aprenden de memoria sin llegar a comprender realmente la teoría.

La aplicación de estos pasos usando sílabas tonales y rítmicas

Lo anterior resume los pasos de forma general – de hecho, se pueden aplicar de manera similar en cualquier situación de aprendizaje. ¿Cómo se aplican utilizando las herramientas de Gordon, las sílabas tonales y rítmicas? A continuación, los mismos pasos, pero más concretos:

  1. El primer paso es construir un vocabulario de patrones tonales y rítmicas mediante la escucha y la imitación, combinadas con el aprendizaje de canciones (aún mejor, melodías sin letra) y pequeños poemas “rapeados”; y todo esto mientras los alumnos se mueven de muchas maneras diferentes (tema de otra entrada).
  2. Distinguen y ejecutan los mismos patrones aprendidos en el paso número 1, pero esta vez utilizando sílabas tonales y rítmicos, o sea, usando los nombres de los conceptos.
  3. Al escuchar patrones familiares, reconocen los conceptos trabajados, sea el modo, la función tonal, la métrica o la función rítmica. Después lo hacen con patrones en serie.
  4. Improvisan sus propios patrones y series de patrones.
  5. Cuando sea el momento, aprenden a asociar los patrones aprendidos con su forma escrita.
  6. Leen y escriben series de patrones tonales y rítmicos con comprensión del modo y la métrica.
  7. Generalizan los conceptos aprendidos, aplicándolos en música no familiar, reconociendo patrones tonales y rítmicos e identificando modo y métrica. Crean, improvisan y componen música con o sin la ayuda de las sílabas tonales y rítmicas.
  8. Finalmente, sin apresurar el momento, aprenden información teórica, como los nombres de los intervalos, los tonos y semitonos de las escales, el círculo de 5as, etc.

Hay que poner énfasis en que la clase no debe consistir únicamente en trabajar patrones; estos se incorporan a la clase como una actividad más. Lo importante es tener asumido el orden de los pasos y tener claro en todo momento, sea la que sea la actividad, en qué momento de aprendizaje está el alumno.

Este último punto es un factor clave de Music Learning TheoryMLT: podemos trabajar diferentes niveles de aprendizaje con alumnos diferentes de un mismo grupo. Esto permite que cada alumno progrese al ritmo adecuado para él, independientemente del nivel de los otros. Esto también será tema de otra entrada…

 

 

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